¿Nos preocupan nuestros adolescentes y jóvenes?
Cuántas veces hemos oído y visto en los informativos noticias que hablan de esta triste realidad que nos circunda.
Cuántas veces hemos experimentado –quizá muy cerca de nosotros mismos- situaciones límite en las que se ven involucrados nuestros adolescentes y jóvenes.
Cuántas veces oímos de adolescentes drogados, secuestrados, asesinados, abandonados moralmente e inmersos en las miserias más bajas del orden social y la delincuencia.
Son temas que dan intervención a psicólogos, psiquiatras, policía, sociólogos, educadores, médicos, jueces, etc. etc., pero... ¿alguna vez se ha dado lugar para que se escuche la voz de Dios con referencia a estos temas que tanto lastiman a nuestra sociedad? Y nótese que al referirnos a la voz de Dios no estamos hablando de Iglesias, Congregaciones religiosas o Centros de moralidad.
Cuando decimos “la voz de Dios” queremos significar la importancia de “dejarlo hablar a Él”.
Hay un tango muy popular que en una de sus partes dice que, en medio de la miseria de este mundo “ves llorar la Biblia junto al calefón...”
Dios habla por su Santa Palabra, y sin dejar de lado la parte que les toca a los profesionales mencionados mas arriba, cada hogar debería recoger la Biblia que se encuentra “junto al calefón” y utilizarla como material diario de terapia espiritual para nuestros adolescentes y jóvenes.
La crisis más grave que se vive no es meramente económica, ni política; ni siquiera moral. La mayor crisis es la espiritual, pues muy pocos se ocupan de cultivar en los seres humanos los bienes del espíritu, ya que se vive demasiado preocupado por lo material y sensorial.
La Biblia dice en Proverbios 22:6 “Instruye al niño en su camino, y aún cuando llegue a la vejez no se apartará de ese (buen) camino”, y Jesús en San Juan 14:6 dice: “Yo soy el camino (para llegar a Dios); nadie viene a Dios Padre sino por (a través de) mí”.
En el libro de Eclesiastés capítulo 11: versículos 9 y 10 dice: “Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia, y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Quita pues de tu corazón el enojo y APARTA DE TU CARNE EL MAL; pues la adolescencia y la juventud son vanidad (duran muy poco)”.
Esa es la voz de Dios, y es necesario escucharla y obedecerla antes que sus vidas estén destruídas. Dice Dios en Eclesiastés 12:1 “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos en los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento”. Y el lamento del alma que ha perdido su tiempo lastimosamente es el de Proverbios 5: 12 al 14 “Cómo aborrecí el consejo y mi corazón menospreció la reprensión. No oí la voz de los que me instruían y a los que me enseñaban no incliné mi oído. Casi en todo estuve mal. En la sociedad y en la congregación”.
Sin dejar de tener su esparcimiento y solaz que son legítimos, el joven debe buscar la sabiduría que proviene de Dios para ordenar su vida, y queremos que los adolescentes y jóvenes-y ya desde niños- conozcan esa sabiduría de Dios. El final del gran libro de Eclesiastés resume todo: “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio y buena o mala, la juzgará”.
Padres: ¡Por favor reflexionen profundamente en este tema y ayuden a sus hijos!
Adolescentes y jóvenes: ¡No dejen de atender el CONSEJO DIVINO!
Visítanos en Misiones 968, Bernal o Escríbenos a misiones@yahoo.com.ar
Nuestros horarios:
Domingos 11 hs.: Encuentro Bíblico Familiar
Domingos 19 hs.: Predicación con temas de actualidad a la luz de la Biblia
Miércoles 20 hs.: Oración y verdades de la Biblia con temas para ordenar su vida.



